Raimundo Viejo Viñas

Autor, profesor, editor, teórico, ciudadano activo, papá y mucho más.

Ene

09

Singularidad e individuo


«Gilles Deleuze, en Italia, fue muy odiado. Sobre todo por la academia. Y lo fue porque sostuvo el 68 francés primero y más adelante la Autonomia Operaia y el Settantasette. Filósofo de «parte de los sin parte», filósofo del conflicto. Tales simpatías “peligrosas” —y no solo su hostilidad hacia la dialéctica hegeliana— le valieron años de excomunión. En los años ochenta —con Heidegger, el pensiero debole y el fin del hegelo-marxismo— Deleuze fue maltratado de nuevo porque su “posmodernismo” —elaborado por completo junto a Félix Guattari en Mille plateaux— comportaba odio por el Estado, “máquinas de guerra”, crear formas de vida alternativas al capitalismo. De ser posmoderno, lo son también los “sacerdotes” del suelo patrio; con el fin de las luchas y la historia, la aceptación eufórica del presente, de Craxi y de Berlusconi.»

Nueva colaboración con Artefakte en la traducción de este texto de Francesco Raparelli que puedes leer en la web del colectivo

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